miércoles, 22 de junio de 2016

En otro mundo también eran algo

... y en un mundo eran amantes.
En otro eran novios.
En otro eran pareja informal.
En otro eran amigos con derechos.
En otro eran amigos post-sexo que no funcionó.
En otro eran amigos con tensión sexual perpetua.
En otro mundo eran solo amigos, solo amigos eh!
En un mundo estaban casados a las apuradas.
En otro habían creado una familia.
En otro mundo habían hecho mal en casarse y sólo sufrían.
En un mundo eran exitosos socios comerciales.
En otro eran militantes de la misma causa absurda.
En otro eran hermanos por elección.
En otro eran hermanos de sangre.
En otro eran conocidos que bien sabían de la existencia del otro.
En otro eran enemigos a muerte.
En otro mundo eran sana competencia.
En otro eran competencia desleal.
En otro se gustaban de lejos, por conocidos de conocidos...
En otro eran inmigrantes ilegales viajando en el mismo container.
En otro mundo eran la misma persona.
En otro eran colores del mismo cuadro.
En otro eran hojas que se tiraban juntas del mismo a árbol.
En otro eran dos acentos apretados en la misma palabra.
En otro eran parte del mismo silencio.
En un mundo eran pasos del mismo trámite.
En otro eran temporadas de la misma serie.
En otro eran gotas de la misma lluvia, una lluvia de dos gotas.
No sé cómo hacían pero en todas las versiones del mundo se las arreglaban para:
SER ALGO.

Comando Peonza

¿Por qué leemos en público?
¿Por qué nos interrumpimos fervorasamente?
¿Por qué seguimos hablando apasionados?
Porque queremos que se oigan nuestras voces.
Porque solo damos valor a las enseñanzas del pasado en tanto nos sirvan para entender el presente.

¿De qué se trata el presente?
¿Acaso se diferencia tanto esta construcción de aquella que criticaban esos antiguos rebeldones?
De ser así, por qué siguen teniendo valor sus criticas?
¿No nos explicó ya bastante William Morris en el siglo XIX qué es la riqueza y cómo unos poco estableces sus privilegios apoyados en la miseria de muchos otros?
¿Cómo es que las canciones de protesta de la Revolución Española, del Mayo Francés, o de las bandas más contestarias de nuestro querido rock nacional de los 70s, 80s o 90s vuelven a cobrar sentido frente a los avancies de esos pocos que pretenden y consiguen acaparar esos privilegios?
¿Acaso algo cambiará alguna vez? ¿Aprenderemos algo? ¿Por qué filosofamos entonces?

Resulta difícil de aceptar, más allá del divertimento, este nuevo vericueto del entretenimiento que llamamos las teorías conspirativas.
¿Es acaso posible que todo este caos esté y haya estado digitado? ¿Por quién? ¿Por unos pocos?
¿Por una secta? ¿Una logia? ¿Una empresa? ¿Un dios muy bien organizado?
Más bien parece que existen personas tomando decisiones a gran escala.
Decisiones que toman pocos y afectan a muchos. Pero dudo que los resultados hayan sido o puedan alguna vez ser los esperados por quien fuere.
De nuevo, nos vemos sometidos a los requerimientos del caos pero siempre pretendiendo abrazar una cada vez más deforme idea del orden.

Lo que no ha cambiado nunca es el protagonismo central del miedo.
Han cambiado los rostros de esos fantasmas. Puede que los vestuaristas del miedo si hayan digitado ese casting. Lo que antes fue el infierno, bien podría ser hoy la pobreza. Lo que antes fueran las plagas, bien podría ser hoy el cáncer. Esos miedos son reales y han sido pre-fabricados. Han sido elegidos. Si podemos elegir, por qué no elegir dejar de temer? ¿A qué hay que temerle realmente? ¿A la muerte? No vamos a temerle a la mayor energía creadora que además ha demostrado ser inevitable.
¿A la desgracia? Creo que nos hemos demostrado que a través de la imaginación y la creatividad siempre podemos transformar la desgracia en oportunidad o, cuando menos, en una posibilidad, aunque involuntaria, de aprendizaje.
¿A que temerle? ¿A la soledad? ¿Es acaso posible la soledad? De ser posible, qué esconde ese temor? Es que tanto nos cuesta estar con nosotros mismos?
¿A que le tememos? ¿Al peligro? ¿Al dolor físico? ¿A la incertidumbre? ¿A la enfermedad?
Benditos sean todos esos dispositivos que nos hacen sentir vivos y nos recuerdan la inminente y constante necesidad de crear mitos.
No hay nada a lo que temer. Nunca lo hubo. Lo siento. Temimos al pedo.

“Pienso luego existo” 
Existimos porque estamos pensando y el uso del lenguaje demuestra que los demás existen también. No sabremos nunca en qué consiste esta existencia que titulamos “vida” pero podemos mantenernos juntos durante el viaje a través del túnel recordándonos, unos a otros, que no hay nada que temer. Filosofamos para aprender y entrenar esa existencia que nos vemos a forzados a transitar en la intemperie. Ya hemos pensado demasiado para abrigarnos con nada. Ya hemos abierto los ojos y aunque duela no queremos volver a cerrarlos.
Somos comando, somos partido, somos familia. 
No estamos solos.
Somos la nave que no tiene respeto por ningún limite fabricado por el hombre o la mujer. Es la nave que nos permite realizar viajes inter-mito.

No nos subyugamos ante ningún mito. Somos una constante y erratica fuerza creadora de ficción en constante re-acomodamiento en pos de lo que consideramos el bien común y el respeto por el encuentro fortuito de toda vida que se pasea, más o menos, animadamente por este plano existencial y aquí
... nos desordenaremos a gusto.  


¿Ser o estar? (To be or to be)

¿Ser o estar? 
That is the question.

Ser
“Vos tenés que ser alguien en esta vida”
¿Cómo?
Sí, sé alguien.
No seas nadie. Sé alguien.
Pero... ¿cómo no ser alguien?
Acaso no somos todos alguien?
O es que existe... alguien y ALGUIEN?
Mmmm

Estar
“Ey! No te dejes estar”
Pero cómo? Vos decíes que no esté?
¿Que impida estar?
¿Pero cómo no estar?
Mmmm

Suponete que entrás en mi casa y ves que me están rompiendo el orto.
Podrías pensar que SOY puto.
Yo te propongo que pienses que me ESTÁN rompiendo el orto.

Ponele que te digo que no uso shampoo ni jabón porque eso que vos llamás MUGRE yo lo llamo CAPITA PROTECTORA.
Vos podrías decir que SOY un sucio o un jipi...
Yo te propongo que digas que ESTOY buscando mi CAPITA PROTECTORA.

Imaginate que ves a alguien que no tiene para comer y alguien a quién le sobra todo por todos lados se pasea delante de él de aquí para allá. Un día ese alguien pobre toma algo de lo que le sobra a ese otro opulento alguien.
Podríamos pensar que ES un ladrón.
Pero también podríamos decir que ESTÁ intentando sobrevivir porque quizá la ley (no la de la naturaleza, la otra) no contempló del todo su situación.

Otro alguien dice: “me va muy bien en twitter”
¿Qué significa que te va muy bien en twitter?
“Bueno, significa que a mi me siguen todos y yo no sigo a nadie”
¿Por qué?
“Porque yo soy alguien entendés?”
En cambio si sos nadie.
No
te sigue
nadie.

Soy un importante gerente de marketing.
Estoy en un cubiculo de un metro por un metro, rodeado de psicopatas, en un zona muy poco segura de Constitución.

Soy un promedio de 9
Estoy desesperado porque me quieran... o me acepten... o al menos no me olviden...

Soy muy activo en las redes sociales, tengo miles de amigos y me likean de a cientos.
Estoy gordo, enfermo, cansado, muy solo y lastimado.

Aquí va la moraleja:
Dejate estar.
No seas alguien.
Porque puede que seas mil proyectos, que seas un buen sueldo, que seas un capo, una bombona, muy popular, puede que seas en todos lados menos donde realmente importa.
Ahí.
Dónde estás.
En vos mismo, en vos misma.
Ahí no sos.
Ahí estás.